
Una navidad “com-partida”
El barrio recibe más de 20 familias por semana que emigran a nuestra ciudad. La biblioteca “Güent Aike”, las contiene pero nunca recibió ningún subsidio del gobierno. El 1 de diciembre iniciaron la campaña “Una navidad compartida” para los que menos tienen. La droga se hace presente y se sabe “quien la vende”.
Como todos los años la Biblioteca popular Güent Aike inició el pasado 1 de diciembre la campaña “Una navidad compartida”, con el fin de recaudar alimentos para los vecinos más necesitados. Como todos los años, la entidad situada en el pulmón más carenciado de Río Gallegos, no recibió ningún subsidio del gobierno provincial, ni asistencia del municipio.
La situación social se agrava no sólo con la llegada de muchas familias al sector, sino con el consumo de droga, que hace su aparición.
Este año habrá que hacer “un poco mas de esfuerzo” para que los vecinos puedan pasar una nochebuena y así poder suplir por lo menos algunas de sus necesidades, dijo Miguel Soto, a cargo de la biblioteca en dialogo con TiempoSur. El arribo de más de 20 familias por semana ya es una realidad en este sector alejado y olvidado de la ciudad.
“La gente esta viniendo más a Gallegos debido a la situación económica que pasan en el norte del país”, hecho que “el gobierno no ha parado, advirtió.
Los ejemplos y la realidad siempre están cerca, y este caso no es la excepción. Al lado de la biblioteca hay un conventillo (una forma decirlo), en el que conviven 25 familias con dos o tres chicos cada una, que subsisten en condiciones deplorables sin “control municipal ni de gobierno”, comentó.
300
Desde hace por lo menos tres años la biblioteca (quizás mal llamada) asiste de a los vecinos sin ningún aporte gubernamental o municipal. El lugar no cuenta con un requisito burocrático supuestamente fundamental: Personería Jurídica. Esta es la excusa por la cual la biblioteca nunca pudo recibir un subsidio, que tampoco puede obtener, dado que los trámites administrativos le devengan 600 pesos que obviamente no tienen.
Soto recordó que casualmente antes de las elecciones del año pasado, se acerco un funcionario de gobierno para “prometer” que le iban a suministrar todo lo que había pedido: un termotanque, una computadora, una estufa, etc. “Cosas necesarias” cuyo presupuesto no llegaba a los 15 mil pesos.
Finalmente, lo único que recibió fue 300 pesos de parte de un ex concejal, que se destinó a la compra de material didáctico necesario para el dictado de clases particulares para los 120 chicos que asisten diariamente.
En otro polo opuesto, mencionó que las únicas donaciones son de empresas locales, entre la que se encuentra una importante compañía láctea que les provee de leche
y permite que todos los días los chicos puedan tener su copa de leche.
Además, realizan ferias de ropas cada siete días para comprar demás implementos.
“Estoy cansado de salir protestar”, fustigó Soto.
Ni el Centro Integrador Comunitario del Carmen (CIC), ni el centro integrador Nº 1 (CENIN), entes provinciales cercanos al barrio que dependen del Ministerio de Asuntos Sociales y de la Dirección de Desarrollo Comunitario respectivamente, hicieron alguna vez su aporte.
Amigos que no están
“Yo veo que hay aportes para instituciones que tiene que no tienen personería jurídica y que todo el mundo lo sabe. Por ser amigo de ciertos funcionarios los ayudan”, sentenció.
Los concejales “de ningún color político”- que ayer cumplieron un año de gestión- tampoco “se acercaron”.
“Hoy los escuche hablando de leyes y ellos lo que menos hacen son cumplirlas. Desde que asumieron solo se han peleados entre ellos”, opinó.
Quien la vende
El problema continúa. La delincuencia y la droga son la frutilla de una torta que nadie quiere probar. En el barrio se sabe “quien la vende”, lamentó Soto, y contó que es consumida por muchos adolescentes y preadolescentes. No efectuó la denuncia a la policía porque se imagino que “ellos deben saber”. “Ves a los chicos con bolsitas de poxirrán y otras cosas”, culminó.
Como todos los años, el barrio y la biblioteca, sigue igual.
Como ayudar
Lo recaudado en la campaña será entregado el próximo 22 de diciembre. Se reciben donaciones de todo tipo, ya sea ropa, calzado, pan dulce, budín y juguetes para los más pequeños y los grandes también.
Quienes desean solidarizarse pueden acudir al barrio evita, en la calle Juan Carlos Castagnino 1754 de lunes a viernes a partir de las 9:00 hasta las 21:00 y sábados y domingos desde las 15:00.
O puede llamar al celular 15600762.

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